Publicado

14 DE FEBRERO DE 2026

TAQ´s Innovación

Ten una charla con tu error (Rubber Duck Debugging)

scroll keyboard_arrow_down
ATURA | Somos una agencia de software única en Villahermosa

Emilio Gallegos

autor

Normalmente, al momento de programar es muy común que lo que estamos haciendo no funcione correctamente en su primer intento, ya sea por un detalle menor o mayor. Creo que puedo decir que es un gaje del oficio este tipo de situaciones. El objetivo siempre será poder solucionar estos errores, pero hay ciertas ocasiones donde estos errores nos superan, ya sea porque estamos cansados o porque el desgaste de estar trabajando tanto nos deja en “modo automático”. Y es justo ahí cuando aparecen esas situaciones donde la solución simplemente no llega y tenemos un error que parece imposible de resolver. En este artículo quiero hablar sobre una de las estrategias más curiosas y divertidas para hacer debugging de una aplicación o sistema en el que estés trabajando. Es un método sencillo, pero sorprendentemente efectivo.

 

Rubber Duck Debugging

El método de depuración del patito de goma, conocido en inglés como Rubber Duck Debugging, se trata de una forma un poco curiosa para encontrar tu error dentro de algún sistema hecho por ti. Tal cual, consiste en contar cómo creaste el sistema hacia un objeto inanimado, con el objetivo de reconsiderar tu proceso al crear el proyecto desde que iniciaste hasta el punto en el que llegaste al error donde te estancaste.

¿Nunca te ha pasado que estabas con una duda y se la preguntas a otra persona, como a tus padres o a tu profesor, y al momento de formular la pregunta tú mismo encuentras la respuesta? Así que ya no es necesario que te respondan. Bueno, ese es el objetivo del método de depuración por el patito de goma.

Este enfoque te obliga a meditar sobre lo que estás diciendo en voz alta, y cuando hablas en voz alta, te prestas más atención. Al final, la charla es para ti; es como si estuvieras hablando contigo mismo, pero con una estructura más consciente.

¿Has pensado en decir algo que parecía lo más gracioso o increíble, y cuando lo dices en voz alta te das cuenta de que no estabas ni cerca de la realidad? Algo similar pasa cuando narras tu código. Al prestar más atención a tus acciones mientras las explicas, lo que vas a conseguir es fijarte con más detalle en todo lo que hiciste. Esto no significa que automáticamente sabrás por qué ocurre el error, pero sí cambia tu perspectiva y hace más probable que detectes ciertas irregularidades dentro de tus acciones.

 

¿Dónde nace este concepto?

El origen de este método nace en el libro “The Pragmatic Programmer (1999)” de los escritores Andrew Hunt y David Thomas. En esta obra se populariza la anécdota de un programador que llevaba consigo un patito de goma y resolvía sus problemas explicándole su código paso a paso.

Desde entonces, el concepto se volvió parte de la cultura de la programación y es mencionado constantemente en comunidades, foros y equipos de desarrollo como una práctica simple pero poderosa.

 

¿Tiene que ser un patito de goma?

La verdad es que no. Usar el “patito de goma” es algo más simbólico que otra cosa. El término se conoce así por la historia original, pero puede ser cualquier objeto inanimado que tengas por ahí. También puede ser tu mascota, que te escucha aunque no te entienda, o incluso puedes ser tú mismo escuchándote con atención.

Sin embargo, esta práctica funciona mejor cuando simulas que lo estás hablando con alguien o como si le estuvieras enseñando cómo funciona el sistema o por qué está pasando lo que está pasando. La clave está en estructurar tu explicación desde cero, sin asumir nada, como si la otra “persona” no supiera absolutamente nada del contexto.

Otra opción que podrías intentar, en caso de que el patito de goma aún no sea tu apoyo, es ser tú el oyente directamente. Trata de grabarte a ti mismo y explica tu problema como si estuvieras en clase dando una exposición o como si tú fueras el maestro.

El punto es tomar en cuenta todos los detalles. Después puedes escucharte y analizar lo que dijiste. Esto puede hacer que te des cuenta de algo que se te pasó por alto por estar enfocado en otras cosas. A veces, cuando estamos demasiado concentrados en resolver el error, perdemos la visión general del problema.

Aunque pueda parecer más tardado, puede ser de gran utilidad utilizar este método. No solo te ayuda a encontrar errores técnicos, sino también a mejorar tu forma de comunicar ideas, algo clave si trabajas en equipo o si presentas proyectos a clientes.

Por experiencia propia puedo decir que también es un buen método para evitar el estrés. Tener que hablar y pensar más a detalle lo que hiciste te ayuda a prevenir la frustración que surge por no saber qué está pasando. En lugar de pelearte con el error, lo conviertes en una conversación.

 

Conclusión

Este concepto ya es altamente usado en otros contextos de estudio, pero es indudable que se volvió un clásico en el mundo de la programación. Aplícalo cuando tengas un problema, ya sea en el mundo del desarrollo, al estudiar para un examen o simplemente para entender mejor tus propios pasos.

Al final, el Rubber Duck Debugging no se trata del patito, sino de la claridad mental que obtienes al explicar lo que haces. Y, siendo honestos, también es una excelente excusa para tener tu “patito de goma” y decorar tu espacio de trabajo mientras mejoras como desarrollador.

ATURA | Desarrollo de software
ATURA | Desarrollo de software
ATURA | Blogs escritos por Desarrolladores
Siguiente blog

SOS: La IA como el nuevo 'Vendor Lock-in' de los Sistemas Operativos

manténgase actualizado de los últimos blogs de tecnología

Recibe las últimas noticias e información sobre nuestro blog tecnologíco directamente a tu bandeja de entrada.

Tu marca es única y merece ser escuchada

Hagamos una videollamada y platiquemos de lo que podemos lograr juntos.