Yo usaba VSCode.
Y no era malo. Al contrario, es muy bueno.
Pero con el tiempo empecé a sentir que tenía demasiadas cosas: ventanas, notificaciones, sugerencias de inteligencia artificial, botones por todos lados… y mi mano yéndose al mouse cada dos minutos.
Hasta que un día escuché hablar de algo llamado Neovim.
No tenía idea de qué era.
¿Qué es Neovim?
Neovim es un editor de código.
Nada más.
No es un programa lleno de ventanas.
No tiene botones visibles.
No funciona como lo que normalmente usamos.
Corre dentro de la terminal, esa pantalla negra que muchos evitamos.
Y cuando lo abres por primera vez… se ve así:

Solo texto.
Sin instrucciones.
Sin pistas.
Mi primera reacción fue: “¿Y ahora qué hago aquí?”
Lo que nadie te dice al principio
Neovim no funciona como otros editores.
En la mayoría de programas tú abres y empiezas a escribir.
Aquí no.
Neovim funciona con modos.
Eso significa que a veces estás en modo “moverte”
y otras veces en modo “escribir”.
Y si no sabes eso… te frustras.
Yo me frustré.
Apreté teclas y no pasaba lo que yo esperaba.
Me quedé atorado.
Dejé un proyecto a medias.
Pensé que tal vez esto era demasiado para mí.
¿Por qué regresé?
Por curiosidad.
Había algo interesante en esa idea de no usar el mouse.
De tener todo bajo control desde el teclado.
Volví dos días después.
Esta vez más tranquilo.
Vi un tutorial básico.
Aprendí tres cosas simples:
- i → empezar a escribir
- Esc → dejar de escribir
- :wq → guardar y salir
Eso fue suficiente.
El primer momento que cambia todo
Recuerdo perfectamente cuando abrí un archivo de Python y vi el código con colores.

Luego me moví por el archivo sin tocar el mouse.
Y pensé:
“Ok… esto se siente diferente.”
No era solo un editor.
Se sentía como aprender una habilidad.
Para mí fue como aprender a manejar estándar.
Al principio cuesta.
Pero cuando lo entiendes, se vuelve natural.
Entonces… ¿es difícil?
No.
Neovim no es difícil.
Lo que pasa es que abruma al principio.
Es diferente.
Y lo diferente incomoda un poco.
Pero también despierta curiosidad.
Con el tiempo descubrí que puedes personalizarlo, agregarle funciones, quitar lo que no quieres.
Es ligero.
Es rápido.
Y te obliga a pensar un poco distinto.
Y eso me gustó.
Si nunca lo has probado
No necesitas saber todo.
No necesitas configurarlo perfecto.
No necesitas convertirte en experto.
Solo haz esto:
- Instálalo.
- Ábrelo.
- Escribe algo.
- Sal.
Nada más.
Tal vez no te guste.
Tal vez sí.
Pero a veces la mejor forma de entender algo… es simplemente abrir la puerta.
Manuel Alvarez Campos
Equipo ATURA
Tu marca es única y merece ser escuchada
Hagamos una videollamada y platiquemos de lo que podemos lograr juntos.